7 ESTRATEGIAS PARA VOLVER A LA NORMALIDAD DESPUÉS DEL COVID-19

Imagen de Pexels en Pixabay

Durante todo este tiempo que llevamos de confinamiento nuestro cuerpo y nuestra mente ha tenido que hacer una gran adaptación a una nueva vida, a lo que será la vuelta a la normalidad. La vida, tal y cómo la conocíamos ha desaparecido.

Todos, o casi todos, nuestros proyectos, viajes, celebraciones, en definitiva, nuestras ilusiones, han tenido que ser suspendidas o aplazadas, sin saber cuándo podremos volver a retomarlos. Podríamos decir que casi todo ha pasado a un segundo plano, parece que nuestra vida se ha quedado “paralizada”. Es una situación que genera ansiedad, miedo, confusión e incertidumbre. No sabemos qué nos espera, ni cómo será la vuelta a la aparente calma a la que estábamos acostumbrados.

A esto debemos añadir la pérdida de seres queridos, del trabajo, de la salud y/o nuevas situaciones, preocupaciones con las que hace tan sólo dos meses no contábamos. Es previsible sentirse estresado, y superado, por todas las demandas a las que debemos hacer frente.

Es muy habitual también que nos sintamos muy vulnerables e indefensos, por la percepción que esta situación nos hace tener de la falta de control que tenemos sobre nuestra vida.

Por todo esto, os proponemos algunas estrategias para enfrentarnos a esta nueva situación:

  1. Escucha tus emociones
    Es normal que sientas miedo, tristeza, decepción, frustración, o enfado, por poner algunas ejemplos. Estamos en una situación que cambia constantemente, por lo que nuestro estado de ánimo puede variar.
    No las escondas, no hagas “como si no existiera”. Esconder las emociones hace que nuestro malestar crezca y se alargue en el tiempo. Mientras que ser consciente de ellas, nos permite aceptarlas, y así poco a poco, puedan ir despareciendo y aprendamos a ser felices a pesar de ellas.
    Toma conciencia de cómo te sientes ahora mismo, ponle nombre, en qué estas poniendo tu atención.
  2. Ten una visión realista de la situación
    No podemos estar constantemente pensando en todo lo que puede salir mal, pero tampoco minimizar el riesgo.
    Sigue los protocolos de seguridad establecidos por las autoridades sanitarias y no realices conductas de riesgo.
  3. Acepta las cosas que no puedes controlar
    Acepta lo que no puedes cambiar, aprende a distinguir lo que sí depende de ti y ¡ponte a ello!
    Hay muchas cosas de la vida que están fuera de nuestro control, por ejemplo, que aparezcan pandemias. La mejor estrategia es aceptarlo, para llevarlo con paciencia y buscar un sentido.
    Pero sí hay muchas cosas que dependen de nosotros. Podemos controlar nuestra manera de enfrentarnos a algo, nuestra actitud y nuestros pensamientos. Por ejemplo: Qué he aprendido de esta nueva situación, para qué me ha servido, o me puede servir.
    Pon en marcha pensamientos realistas y positivos que te ayuden a adaptarte a las nuevas situaciones: ¡Yo puedo, sólo tengo que intentarlo!, esto también pasará, ya queda menos, a lo mejor necesito pedir ayuda…
  4. Ten paciencia
    No seas demasiado exigente contigo mismo, no pretendas que el primer día que salgas a la calle sea como antes, ni las primeras semanas. El ser humano aprende por ensayo-error, por repetición, habituación, y es un proceso que lleva tiempo.
    Los primeros días, lo habitual es que acabes más cansado de lo normal. Lo que antes hacíamos sin casi esfuerzo, por ejemplo, hacer la compra o dar un paseo, ahora nos exige una mayor concentración, y tensión.
    Te puedes cansar, frustrar y enfadar, pero también puedes (y debes) volver a intentarlo.
  5. Cuídate
    Procura mantener una rutina, que incorpore las nueva tareas: Dar un paseo, hacer ejercicio, o ir a trabajar (si es tu caso).
    Cuida la alimentación, intenta dormir lo necesario, desconecta del trabajo. ¡Relájate!
    Mantén la vida social, dentro de lo que está permitido en tu región. Si no puede ser presencial, a través de videollamadas y del teléfono.
    Esto dependerá mucho de tu situación personal: Si vives solo, si tienes hijos, etc. Y siempre adaptándonos a las medidas de seguridad establecidas por las autoridades sanitarias.
  6. Expresa tus emociones
    Además de ser consciente de ellas, es necesario expresarlas. Busca apoyos, personas de confianza con los que puedas desahogarte.
    Es la forma de que no se acumulen y nos hagan daño. Las emociones no expresadas suelen salir por otro sitio: Dolores de cabeza, bruxismo, úlceras, fatiga, insomnio…
    Hay varias aplicaciones de móvil que ayudan a la regulación emocional y a la relajación. Os recomiendo una de ellas: REM Volver a casa.
  7. Ponte pequeños objetivos
    No intentes abarcar más de lo que puedas. Empieza por dar pequeños paseos (con las medidas de seguridad recomendadas) cerca de casa, puedes ir alargándolos en distancia y tiempo.
    Organízate la semana para ir realizando nuevas tareas, ya sabemos que podemos fracasar, pero también podemos aceptarlo y volver a intentarlo.

Estas son sólo pequeñas ideas para volver a la normalidad. A “esta normalidad”, la que nos ha tocado vivir, con sus luces y sus sombras, con sus alegrías y sus penas. Podemos tener menos libertad, pero siempre podemos decidir cómo queremos vivir nuestra vida.

Si enfrentarnos a nuestros miedos o dejarnos llevar por ellos. Todo ser humano tiene la libertad de cambiar.

Como las personas somos muy diversas, a cada uno nos pueden funcionar diferentes estrategias. No descartes la posibilidad de contactar con un psicólogo/a si crees que puede ayudarte.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *